Lunes, 12 de abril de 2010

Se sabe que desde el Renacimiento han existido mujeres artistas, algunas formadas hasta en las universidades más prestigiosas de Italia como la de Bolonia. Tal fue el caso de Artemisia Gentileschi. Pero como sucede en la mayoría de los casos, las mujeres no pueden producir igual que los hombres ni dedicarse por completo a lo que desean. Los hijos, el matrimonio y esos impedimentos cotidianos a los que se ven atadas son los problemas comunes por los que no pueden trabajar igual que un hombre. Otras veces, el problema es que se casan con hombres de su misma profesión. A la sombra de los colosos.

Hablaría de todas ellas pero en este artículo sólo pondré algunos casos conocidos.

Sofonisba Anguissola, nacida en 1532 en la ciudad de Cremona, era la mayor de siete hermanas. Recibió una educación renacentista, educada en las humanidades como la música y la filosofía entre otras asignaturas, más tarde fue alumna en el taller del pintor Bernardino Campi y después discípula de Bernardino Gatti. Fue invitada a Madrid a la corte de Felipe II donde realizó algunos retratos de la realeza española. Se casó dos veces y aunque poco común para la época, llegó a la vejez. Fue una hábil retratista y en sus obras existe un gran sosiego.

Artemisia Gentileschi nació en Roma el 8 de julio de 1597, era hija del pintor Orazio Gentileschi quien fue su primer maestro. Fue una pintora tenebrista pero sus cuadros fueron a veces atribuidos al propio Caravaggio. Su vida estuvo determinada por una polémica. A los dieciocho se acostó con su maestro Agostino Tassi y éste prometió casarse con ella, pero no lo hizo. Además pretendía robar algunas obras del padre de la artista. Orazio se enteró y lo denunció formalmente a los tribunales papales. El proceso impresionó mucho a la autora que también fue sometida a tortura durante un interrogatorio. Murió en Nápoles hacia 1654.

Del siglo XVIII, periodo neoclásico y rococó hablaremos de Elisabeth Vigée-Lebrun. Nació ocho meses después de Luís XVI, hija del pintor Louis Vigée y de Jeanne Maissin. Su obra estuvo ligada a la del rey Luís XVI y su corte. Contó con el favor de María Antonieta, quien en 1783 intercedió por ella ante los miembros de la Académie Royale para que la aceptaran. Retrató a la nobleza francesa y sus últimos días de esplendor pero al estallar la Revolución huyó y estuvo dos décadas vagando por Europa, retratando a los miembros de las demás cortes europeas.

Pintó casi mil cuadros y nunca perdió su dignidad como artista y persona. La mitad de su vida la pasó en el Antiguo Régimen y la otra mitad con los bruscos cambios que vaticinaban un fin. Cuando al final de su vida regresó a Francia, se encontró con una monarquía restaurada que tenía miedo. Adiós a los días de esplendor. Murió en 1842, unos años antes de la llamada de la Primavera de los Pueblos del 48.

Ya a finales del siglo XIX y entre los impresionistas, tenemos a varias mujeres. Dos de las más famosas son pintoras: Berthe Morisot y Mary Cassat. La otra es escultora: Camille Claudel. Esta es una de las mujeres que sufrieron estar a la sombra de un coloso. En su caso ese coloso se llamaba Auguste Rodin, maestro y amante de quien tuvo un hijo que abortó. Su familia, excepto su padre, estuvo en contra de su inclinación artística y siempre sufrió el rechazo de su madre.

Estuvo sentimentalmente unida primero a Rodin, a quien ayudó con las famosas Puertas del Infierno, y cuando éste la abandonó estuvo con el músico Claude Debussy. Sufría constantes crisis nerviosas y en 1913 la internaron en un manicomio. Jamás salió de allí hasta su muerte en 1943.

Ahora toca una mujer que perteneció tanto al siglo XIX como al siglo XX, Gabrielle Munter. Fue una pintora expresionista y compañera durante muchos años del padre de la abstracción, Vassily Kandinsky, con quien viajó por Túnez, Italia, Holanda y Francia entre otros países. Durante la Gran Guerra vivieron en Escandinavia. Con el final de la guerra se separaron y ella regresó a Alemania y después vivió el final de los locos 20 en París. En 1932 vuelve a su casa de Murnau, donde vivió con el historiador de arte Johannes Eichner. Con la subida de Hitler al poder, le prohibieron exponer y escondió en sus casas obras de Kandinsky y de otros miembros del Puente Azul. En 1957 regaló muchas de estas obras a la ciudad de Múnich.

Natalia Goncharova nació en Negaevo provincia de Tula el 16 de junio de 1881. Hija del arquitecto Sergei Goncharov fue a Moscú a estudiar en la escuela de arte. En 1910 se convirtió en uno de los fundadores del grupo postimpresionista el Gato del diamante. Más tarde, en 1913 dejó este grupo por otro, el Rastro del burro con Mikhail Larionov, que fue su maestro y posteriormente marido. Dejó el impresionismo y se adhesionó al futurismo. Estuvo a favor de la Revolución Rusa pero al morir Lenin decidió marcharse de Rusia y vivió en París. Trabajó como ilustradora de libros y se inspiró en escenas españolas. En 1961 se hizo una retrospectiva de su obra y al año siguiente moría en su apartamento parisino. Su arte fue rompedor y controvertido.

La siguiente en la lista es Lee Miller, amante de Man Ray. Nació en Pougkeepsie, Nueva York, en 1907. A la edad de siete años fue violada por un amigo de la familia y la trató un psiquiatra. De ahí que sus relaciones con los hombres no fuesen duraderas. A los 18 años fue enviada a París para que estudiase pero ante la alarmante situación la hicieron regresar. Allí conoció a Man Ray, fotógrafo surrealista e hizo amistad con algunas celebridades culturales y artísticas como Picasso. En 1932 abrió su propio estudio fotográfico y tuvo su primera exposición en Nueva York. Fotografió todo lo que vio en sus viajes, fue una reportera de guerra, fotógrafa surrealista, retrató a celebridades y además trabajó en algunas revistas de moda como Vogue.

Frida Kahlo es tal vez la pintora más controvertida de todas las mujeres artistas. Rota por dentro a causa del grave accidente de autobús, compartió ideales comunistas y declaró que su estilo no se parecía en nada al de los surrealistas de su tiempo. Ella tenía un estilo propio, marcado por su vida y siempre buscó en sus hondas raíces mexicanas. También ella, como mujer, estuvo a la sombra de su marido, el gigante Diego Rivera. Su amor fue excepcional y lo más triste que les ocurrió fue el aborto de Frida. Él murió de cáncer poco después de morir ella.

Yoko Ono es la última de esta lista de mujeres a la sombra de los colosos. La viuda de John Lennon y acusada durante treinta años de la separación del grupo, es una artista conceptual. Nació el 18 de febrero de 1933 en el seno de una familia aristocrática. Durante su infancia vivió en San Francisco, también en Hanoi por el trabajo de su padre. Estudió en una escuela de arte que había cerca del palacio imperial y fue admitida en la prestigiosa universidad Gakushuin. Se casó varias veces y vivió una vida bohemia. Su último marido y de quien sigue siendo viuda fue Lennon con quien contrajo matrimonio en el 68 y tuvieron un hijo.

La carrera de Yoko Ono es y continua siendo prolífica. Empezó con el Dada, se pasó al conceptual art y más tarde al performance. Es activista, música, productora y a sus setenta y siete años no parece que se le hayan agotado las fuerzas.


Tags: mujeres, arte

Publicado por Amane_Hitchcok @ 18:17
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