



Matsuo Basho, Haikus
“Un viejo
estanque;
se zambulle una rana,
ruido de agua.
A una amapola
deja sus alas una mariposa
como recuerdo.
Sobre la rama seca
un cuervo se ha posado;
tarde de otoño.
Habiendo enfermado en el camino
mis sueños merodean
por páramos yermos. "




Preguntas a la hora del té
Este señor desvaído parece
Una figura de un museo de cera;
Mira a través de los visillos rotos:
Qué vale más, ¿el oro o la belleza?,
¿Vale más el arroyo que se mueve
O la chépica fija a la ribera?
A lo lejos se oye una campana
Que abre una herida más, o que la cierra:
¿Es más real el agua de la fuente
O la muchacha que se mira en ella?
No se sabe, la gente se lo pasa
Construyendo castillos en la arena.
¿Es superior el vaso transparente
A la mano del hombre que lo crea?
Se respira una atmósfera cansada
De ceniza, de humo, de tristeza:
Lo que se vio una vez ya no se vuelve
A ver igual, dicen las hojas secas.
Hora del té, tostadas, margarina.
Todo envuelto en una especie de niebla.



