Lunes, 11 de julio de 2011

Edith Wharton naci? en Nueva York en 1862 y muri? a los setenta y cinco a?os tras dedicar toda su vida a la producci?n literaria. Hija de una familia rica americana, vivi? gran parte de su vida en Francia, donde escribi? la mayoria de sus obras. Durante la gran guerra trabaj? sin descanso: en B?lgica dirigi? un taller para obreras especializadas sin empleo, dio de comer a refugiados franceses y belgas en sus restaurantes a bajo precio y se hizo cargo de seiscientos ni?os belgas que se vieron obligados a abandonar su orfanato a causa del avance alem?n. Por ello se le concedi? en 1915 la Cruz de la Legi?n de Honor. Adem?s fue la primera mujer que obtuvo el premio Pulitzer y el Premio Nacional de Literatura de los Estados Unidos.

Edith escribe acerca de lo que conoce por eso se la clasifica en el realismo costumbrista norteamericano, pues describe con destreza la clase alta de Nueva York en plena transici?n de siglo donde viejas y nuevas costumbres conviven. Critica la hipocres?a de esa sociedad basada en el dinero y ahonda en sus problemas matrimoniales y econ?micos, en las relaciones que mantienen con los de su clase y trata temas como?el reto?moral del adulterio, la ilegitimidad, las pasiones no expresedas y la tragedia que destruye a los amantes. Edith se inspir? en sus experiencias, de ah? que nunca pudiera hallar una alternativa a la vida socialmente constre?ida que conoci?.Su ficci?n bebe de sus experiencias personales -la rancia sociedad neoyorquina siempre en movimiento, y posteriormente c?mo se percibe esa sociedad desde el otro lado del Atl?ntico. Acaso sea Wharton la historiadora social m?s perspicaz de la literatura norteamericana; poseedora de un talento semejante al de Henry James para manipular el sentido del lugar; es decir, para presentarlo como una realidad dram?tica y moral palpable. Su gran tema, por lo dem?s, es la interacci?n entre el cambio social y la vida individual empobrecida o en paulatina tribulaci?n.

Siguiendo, pues, el consejo de James, escribi? The House of Mirth (La casa de la alegr?a) en 1905, en la que "se dedica a Nueva York", y que estudiaremos de forma m?s detenida. La novela fue todo un ?xito y convirti? a su autora en un personaje famoso. The House of Mirth es la historia de las ?ltimas fases de la vida de la joven y bella Lily Bart, una chica rica venida a menos de la sociedad neoyorquina, que es moralmente incapaz de meterse en un matrimonio por conveniencia, pero que tampoco tiene el coraje suficiente como para aceptar la vida amorosamente plena, pero socialmente "inaceptable", que le ofrece el inteligente e independiente Lawrence Selden. Aunque una parte de la personalidad de Lily se siente atra?da por la espiritualidad idealista del joven Selden, sus ansias de vivir entre el lujo y la abundancia material impiden a la joven penetrar en esa espiritualidad con Selden. Esta decisi?n lleva a Lily de infortunio en infortunio, hasta el final en que, justo cuando Selden va a proponerle matrimonio (desacompasamiento temporal ), la encuentra muerta en su cama, v?ctima de un suicidio involuntario.

Es decir, como The Awakening y The Yellow Wall Paper, The House of Mirth se centra en una mujer con sensibilidad art?stica, cuyos potenciales nunca llegan a realizarse, debido principalmente a las coacciones y limitaciones que la sociedad impone a la mujer. Todas estas hero?nas se ven rodeadas de paradigmas culturales que predican c?mo debe ser una mujer "femenina" en un per?odo hist?rico concreto. Y la naturaleza sofocante de esas coacciones sociales y culturales se transmiten a trav?s de met?foras o im?genes de cerramiento claustrof?bico, y de despertares a esas limitaciones; despertares que llevan a las protagonistas a un mayor autoconocimiento y, por ende, al descubrimiento de la disparidad entre sus nuevos Yoes descubiertos y la naturaleza del mundo.
?La primera imagen que obtenemos de Lily nos llega a trav?s de los ojos de Selden; y es la de una mujer que no es sino el artefacto producido por el Nueva York cort?s.

Y aunque Lily destaca por su sensibilidad entre el resto de las damas, su gran problema es que no puede mantenerse a s? misma econ?micamente, seg?n imponen las normas de la elite neoyorquina. Los sue?os de autonom?a e independencia son s?lo sue?os, puesto que el sistema social impide que una mujer soltera permanezca soltera, si quiere mantener un buen nivel social. As?, la novela presenta dos ?nicas alternativas posibles para la mujer a la vida de par?sito que lleva Lily, cuya ?nica salida es encontrar un marido rico: la admirable y digna independencia de Gerty Farish, a costa de vivir casi en la pobreza, o la vida agotadora de la mujer trabajadora, como Nettie Struther. Las dos alternativas son impensables para Lily; una "lady" que ha sido educada para casarse bien ("fashioned to adorn and delight"). La realidad de la dependencia econ?mica se agrava en Lily, debido a su obsesi?n por las ropas caras: su vanidad y materialismo son su peor vicio, que, como en una tragedia, la llevar?n a su propia destrucci?n. El t?tulo de la novela es b?blico ("It is better to go to the house of mourning than to go to the house of mirth; for that is the end of all men", Ecclesiastes, 7, 2), pero Wharton no pretende imponer un didacticismo moral simplista, sino m?s bien mostrar la construcci?n social y ling??stica de la realidad como una "casa" en la que todos vivimos. La tragedia de Lily consiste en que es incapaz de mudarse de esa casa en la que vive, que es la alta sociedad de Nueva York. Mientras que Chopin y Gilman parecen encontrar posibles salidas, Wharton no haya escapes a esta casa de materialismo, superficialidad y conservadurismo -la casa de la vanidad y la alegr?a. Adem?s, para ganarse un puesto en esa casa y poder compartir la riqueza y el poder, los hombres y mujeres tienen que pactar ("barter" en ingl?s significa "pactar, hacer un trueque"... n?tese el parecido con el apellido de Lily, Bart) con la sociedad. As?, la mujer que desea tener ?xito en esta casa debe desarrollar sus dotes sociales -jugar a las cartas, ir a fiestas, vestir bien, desplegar su potencial seductor- para acceder al dinero y al poder. Pero al final Lily se da cuenta de que la reputaci?n y el poder no tienen nada que ver con la integridad moral, y s? con el dinero.

?Lily nunca es capaz de desarrollarse plenamente como mujer adulta, pese a sus 30 a?os, porque el mundo en el que se mueve s?lo se interesa por ella como infantil objeto de belleza y diversi?n; nunca como mujer de talento, con aspiraciones art?sticas y capaz de pensar. Y as?, el progresivo descenso de Lily hacia la pobreza, la soledad y la muerte, viene enmarcado en su paso por varias casas y habitaciones, cada vez m?s pobres y peque?as, emblem?ticas todas ellas de la "casa de la alegr?a". Siempre vemos a Lily entre los confines de casas o jardines; parece como si nunca pudiera escaparse a un espacio abierto. Su b?squeda le lleva desde Nueva York a Long Island; desde Montecarlo a Sicilia; pero nunca percibe el lector una sensaci?n de cambio de entorno o escenario ("She could not figure herself as anywhere but in a drawing-room, diffusing elegance as a flower sheds perfume"). Lily, como el lirio que significa su nombre, es incapaz de sobrevivir en el fr?o de la pobreza. Y la escena en su lecho de muerte es una respuesta ir?nica a la tradici?n americana desde Poe de considerar la muerte de una mujer bella vista por los ojos de su amante como el m?s po?tico de los temas. Lily ha sido destruida por la casa de la alegr?a, y convierte su propia casa (la habitaci?n de un hotelucho) en la casa del duelo. Sin embargo, no crea el lector que esta muerte es el instrumento de una clausura f?cil o simplista de la novela: la forma en que Selden comprende la muerte de Lily es altamente inadecuada para tal simplismo, y pretende, precisamente, provocar una respuesta m?s compleja en el lector. La "moraleja" del destino de Lily es una hoja en blanco que el lector debe rellenar.

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Publicado por Amane_Hitchcok @ 12:37  | Literatura
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